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8 cosas que seguramente estás haciendo mal en redes sociales

junio 6, 2018 0 Comentarios

Facebook, Twitter, Instagram… estamos seguros de que alguna vez o las has trasteado o tienes incluso perfiles de tu empresa abiertos en alguna o en todas ellas. Pues bien, este post es para contarte algunos fallos o errores típicos que debido al desconocimiento se suelen cometer a la hora de usar estas redes sociales.

Vamos con los errores más comunes:

1. Usar el perfil personal de Facebook como página de la Empresa

Es muy típico que haya gente que use su perfil personal de Facebook, le pone el logo de su empresa y alehop!, ya tiene facebook de la empresa. ¡ERROR! Las empresas tienen que tener su propia PÁGINA en facebook, no PERFIL. Como mucho puedes utilizar una técnica que se usa en estos casos que es dejar tu perfil como Juanito, de tu empresa. Tú, Juanito, sigues siendo Juanito en Facebook pero le añades el “de tu empresa”. De esa forma conviertes tu perfil personal en una verdadera herramienta de atención al cliente. Paralelamente montas la página de tu empresa y desde el perfil de Juanito es desde donde derivas usuarios a la nueva página.

2. Publicar todos los contenidos de la empresa en Facebook solamente

¡ERROR! Facebook es una empresa y como tal, cualquier día puede decir que cierra. ¿Qué pasa con todos esos contenidos que has publicado en facebook? Desaparecen. ¿Qué deberías hacer? Para una correcta gestión de contenidos lo suyo es que tengas una zona de blog o de novedades en tu página web de la empresa donde publiques todo. Esos contenidos además se indexan en google bajo etiquetas o enlaces para cada artículo permitiéndote obtener visitas a tu página web (si el contenido es realmente interesante).

¿Y en facebook qué hacemos? Pues en facebook lo que haces es compartir la URL o enlace de la entrada del blog que corresponda. Estás ganando visitas a tu web y además cuando la visitan es casi seguro que mirarán más secciones de tu página así que incluso puedes incrementar el engagement de ese posible usuario/cliente.

De hecho, si solo compartes tu contenido en una red social, la que sea, ese contenido se queda ahí siempre, pero si lo compartes en tu página web, el contenido puedes usarle para una, para dos o para veinte redes sociales diferentes. ¿Comprendes la diferencia? Haz que tu contenido que tanto trabajo cuesta desarrollar sirva para algo ¿no?

3. Tener facebook (o instagram, o twitter…) y no usarlo

¡ERROR! Hay algo peor aún que no tener redes sociales y eso es tenerlas y no tener contenidos o no usarlas. Ponte en el lugar de una persona que entra en tu Facebook o que ve tu Twitter en el 2018 con publicaciones de 2015. ¿Qué imagen crees que estás dando? Efectivamente, mala. Das la imagen de una empresa que no cuida su imagen.

Hoy en día, si por lo que sea no te convencen las redes sociales, es mejor no existir en ellas a existir y dejarlas a la deriva. Ojo, que no existas como tal en la red no significa que la gente no vaya a hablar de tu empresa, ellos lo van a hacer sí o sí. La gente te va a dejar reseñas buenas o malas en Google, en Booking.com si tienes un restaurante o un hotel, en las páginas que puntúan empresas de bodas o caterings, etc… El usuario hoy en día se empodera con las famosas estrellitas que desde 1 hasta 5 determinan la experiencia del usuario.

4. No saber responder o gestionar las críticas

Aunque tú no quieras, los clientes de tu empresa van a opinar de tu negocio, eso es así. Por eso, si tienes redes sociales y tienes una mala crítica o un comentario que “incendia” tu comunidad virtual, hay que saber gestionarlo. Lo primero de todo, es importante guardar la calma. Es necesario analizar la situación con frialdad porque de lo contrario, si entras al “fango”, el usuario o cliente va a aprovecharse y la imagen de tu empresa de dañará. Una vez analizada fríamente la situación, lo siguiente a hacer es ver si tenemos que disculparnos con ese cliente o de lo contrario rebatir argumentando esa opinión negativa que podamos tener.

Lo que tienes que tener claro es que las redes sociales se han convertido en una entrada tanto de críticas como de sugerencias y de información de buena calidad en algunos casos para tu empresa y es por eso que debemos aprovecharlo para nuestro beneficio conociendo mejor a nuestro posible cliente y atendiéndole como se merece.

5. No rellenar los datos de la empresa en los perfiles

Cuando abres un perfil en una red social estás pensando en comenzar a publicar a lo loco y muchas veces se te olvida algo tan importante como rellenar una buena bio (biografía), los datos de contacto o el quiénes somos en esa red social. Toda la información que le des a la gente, mejor que mejor para conectar con tu empresa. Dáselo fácil al usuario. Los habrá que quieran llamarte por teléfono, los tendrás que te escriben emails o los habrá que les gustará ir a visitarte a tu negocio. No te olvides por tanto de rellenar el teléfono de contacto, el lugar donde se pone la página web o la dirección. ¡No te imaginas la de empresas que no lo hacen correctamente y eso que es sencillísimo!

6. Ni demasiado informal, ni demasiado serio

El tono que usas en las redes sociales es algo a debate permanente. Nosotros te recomendamos un tono con un nivel alto de educación pero que no aburra al personal. Cada red social tiene su forma de ser o de interactuar. No es lo mismo Facebook, donde puedes poner una “parrafada”, que Twitter, donde debes ceñirte a una serie de caracteres limitados. Si hablamos de Instagram es que directamente el lenguaje escrito pasa a un segundo plano y el lenguaje principal es el visual, la fotografía.

Si hablamos de lenguaje escrito te recomendamos que optes por un lenguaje que parta siempre de la educación y el respeto pero que no se quede en eso porque resultaría plano y al final se nota que vendes sin más. Conecta con la ola de los eventos uniéndote a los hastags del momento (el famoso hype), conecta con la gente usando su “jerga”, conoce a tu cliente y conocerás también la forma que tienes que usar para hablarles.

7. No tener claro el objetivo de las redes de la empresa

Uno de los últimos y quizás el mayor mayor error de todos sería el no tener un objetivo con las redes sociales de tu empresa. ¿Para qué estás en redes sociales? Hazte la pregunta. Cuando la respondas empezará a tener claro qué tienes que hacer en redes sociales.

Hay muchos objetivos típicos pero algunos de ellos son:

  • Servir de canal de venta de la empresa.
  • Utilizar las redes para dar servicio al cliente.
  • Escuchar la opinión de tus posibles clientes.
  • Montar un catálogo online de tus productos.

¿Es alguno de esos cuatro uno de tus propósitos en redes sociales?

8. No adaptar las fotografías a la foto de perfil o que se corte el logo

Este es el último y no por ello el menos importante. Cuando rellenes las fotos de perfil de tu empresa, por favor, no subas la primera foto que tengas del logo de tu empresa. Esa típica foto en la que el logo no respira, o peor aún, se corta. La mala imagen que da un perfil de una empresa con el logo cortado no es medible a nivel de mala reputación pero os aseguramos que la gente lo tiene en cuenta.

¡Lo bien diseñado, vende más!

 

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